SIBO: qué es, cómo se diagnostica y qué puede hacer la alimentación

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SIBO: qué es, cómo se diagnostica y qué puede hacer la alimentación

Onésimo Rueda · Sirius Nutrición · Lectura de 8 minutos · Revisado en octubre de 2026

El SIBO se ha convertido en uno de los diagnósticos digestivos más comentados en redes sociales, y también en uno de los más confusos. Aquí tienes lo que dicen las sociedades de gastroenterología: qué es, cómo se diagnostica, quién lo trata y qué puede aportar, de verdad, la alimentación.

Lo esencial
  • SIBO significa sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. Su definición todavía se discute entre los expertos.
  • Lo diagnostica tu médico, normalmente con un test de aliento, y lo interpreta junto con tus síntomas: un resultado aislado no basta.
  • El tratamiento médico busca la causa de fondo, corrige los déficits nutricionales y, si hace falta, usa antibióticos.
  • No hay ninguna dieta con evidencia suficiente para curar el SIBO. La alimentación ayuda a llevar los síntomas y a comer de forma completa.

Qué es el SIBO

El intestino delgado tiene, de forma natural, muchas menos bacterias que el colon. Se habla de SIBO cuando hay un exceso de bacterias en el intestino delgado, o un cambio en su composición, que se relaciona con síntomas o con problemas de absorción.2

La Asociación Americana de Gastroenterología reconoce algo importante: la definición del SIBO todavía carece de precisión, y su frecuencia real no se conoce bien. También sigue abierto el debate sobre su papel en el síndrome del intestino irritable.2

Síntomas habituales

  • Hinchazón y gases.
  • Diarrea.
  • Dolor o molestias abdominales.
  • En los casos más intensos, heces grasas y déficits de nutrientes, como la vitamina B12.2

Son síntomas muy comunes que comparten muchas enfermedades digestivas, desde el colon irritable hasta la celiaquía o la intolerancia a la lactosa. Por eso no conviene sacar conclusiones por cuenta propia.

Con qué situaciones se relaciona

El SIBO no suele aparecer de la nada. Las guías indican el estudio sobre todo en personas con síntomas que tienen colon irritable, trastornos de la motilidad intestinal o una cirugía abdominal previa,1 porque son situaciones en las que el contenido del intestino avanza peor o cambia su entorno. Esa relación explica por qué el médico pregunta por tu historia antes que por tu dieta.

La vitamina B12 y el folato

Un detalle curioso de la analítica: en el SIBO el folato puede salir alto y, con menos frecuencia, la vitamina B12 baja.2 Las bacterias del intestino delgado producen folato y, a la vez, consumen parte de la B12 de los alimentos. Si tu médico detecta un déficit, él decide cómo corregirlo; la alimentación ayuda a mantener los niveles una vez corregido.

Cómo se diagnostica

La prueba más usada es el test de aliento: se toma una solución de glucosa o de lactulosa y se mide el hidrógeno y el metano que aparecen en el aliento durante las horas siguientes. El consenso norteamericano lo considera la alternativa menos invasiva y fija los criterios para interpretarlo, por ejemplo una subida de hidrógeno de al menos 20 partes por millón en los primeros 90 minutos.3

Un resultado positivo no es un diagnóstico por sí solo. La guía europea advierte de varios factores que pueden alterar la interpretación del test en el SIBO, y recomienda formas de reducirlos.4 La guía del Colegio Americano de Gastroenterología sugiere usar el test solo en personas con síntomas y en situaciones concretas, como el colon irritable, los trastornos de la motilidad o una cirugía abdominal previa, y desaconseja hacerlo a quien toma protectores de estómago y no tiene síntomas.1

Estas recomendaciones tienen una certeza baja o muy baja, porque la evidencia disponible es limitada.1 Esa es justo la razón para que el test lo indique y lo interprete un médico, normalmente un especialista en aparato digestivo, junto con tu historia y tus síntomas.

Quién lo trata y cómo

El SIBO lo trata tu médico. Según la Asociación Americana de Gastroenterología, el tratamiento se centra en tres cosas:2

01Buscar la causa

Y corregirla cuando sea posible, por ejemplo un problema de motilidad intestinal o las secuelas de una cirugía.

02Corregir los déficits

Sobre todo en quien tiene problemas de digestión o de absorción de nutrientes.

03Antibióticos

Cuando el médico los considera indicados. La pauta concreta es decisión suya.1

Si el SIBO tiene una causa de fondo que no se corrige, puede volver a aparecer. Por eso es tan importante esa primera parte del estudio médico.

¿Y la dieta?

Aquí conviene ser claro, porque circulan muchas «dietas para el SIBO» muy restrictivas. Un editorial de 2022 que repasa la investigación disponible concluye que los estudios que han evaluado dietas para tratar el SIBO son de baja calidad metodológica, y que no hay evidencia suficiente para recomendar un tipo de dieta concreto.6

El caso de la dieta elemental

La dieta elemental consiste en alimentarse solo con una fórmula especial de nutrientes ya descompuestos, durante unas dos semanas. En un estudio de 2004, el test de aliento se normalizó en el 80 % de las personas al día 15.5 Pero era un estudio retrospectivo y sin grupo control, en personas con colon irritable, así que la certeza es baja. Además, es una dieta difícil de seguir y solo se plantea con indicación y supervisión médica.

Lo que la alimentación sí puede hacer

Sí puedeNo puede
Ayudar a llevar los síntomas mientras tu médico estudia y trata la causaCurar el SIBO por sí sola
Asegurar que comes de forma completa y variadaSustituir el tratamiento que indique tu médico
Corregir con alimentos los déficits que detecte tu médicoJustificar restricciones largas sin control
Si además tienes colon irritable diagnosticado, aplicar una dieta baja en FODMAP temporal y bien guiadaDiagnosticar el SIBO por cómo te sientan los alimentos

Cómo comer mientras se estudia y se trata

  • Comidas regulares y raciones moderadas: muchas personas notan menos hinchazón que con comidas muy copiosas.
  • Un registro de síntomas: anotar qué comes y cómo te sienta durante dos semanas ayuda a tu médico y a tu dietista a ver patrones reales, en lugar de suposiciones.
  • No eliminar grupos enteros por tu cuenta: lácteos, cereales o legumbres aportan nutrientes difíciles de sustituir. Si alguno te sienta mal, se ajusta la cantidad o la forma de prepararlo.
  • Proteína y grasas de calidad en cada comida: pescado, huevo, carnes magras, aceite de oliva virgen extra.
  • Fibra según la tolerancia: verduras cocinadas, fruta en raciones pequeñas y cereales integrales, aumentando poco a poco.
Traducido a la práctica: quitar alimentos durante meses sin un plan puede dejarte con una dieta pobre en nutrientes y fibra, y hacer que comer se convierta en una preocupación constante. Si tienes un diagnóstico de SIBO o de colon irritable, lo sensato es una pauta temporal, con fases y con reintroducción, coordinada con tu médico. En el artículo sobre colon irritable y dieta FODMAP explico cómo funciona ese proceso.

Cómo preparar la consulta con tu médico

Llegar con la información ordenada ahorra tiempo y ayuda a tu médico a decidir qué pruebas tienen sentido en tu caso:

  • Desde cuándo tienes los síntomas, con qué frecuencia y qué los empeora o los alivia.
  • La medicación que tomas, incluidos los protectores de estómago, los laxantes y los suplementos.
  • Cirugías abdominales previas y otras enfermedades diagnosticadas.
  • Los resultados de test de aliento o analíticas que te hayas hecho, aunque no te los haya pedido él.
  • El registro de comidas y síntomas, si lo has hecho.

Cuándo consultar sin esperar

Pide cita con tu médico pronto si tienes síntomas digestivos junto con pérdida de peso sin buscarla, sangre en las heces, anemia, fiebre, vómitos persistentes, síntomas que te despiertan por la noche o síntomas nuevos a partir de los 50 años. Estas señales necesitan un estudio médico antes de cualquier cambio de dieta.

En resumen

  • El SIBO es un exceso de bacterias en el intestino delgado, y su definición todavía se debate.
  • Lo diagnostica y lo interpreta tu médico; un test de aliento positivo por sí solo no basta.
  • El tratamiento médico busca la causa, corrige déficits y, si hace falta, usa antibióticos.
  • Ninguna dieta ha demostrado curarlo. La alimentación ayuda con los síntomas y a comer de forma completa, sin restricciones largas sin control.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacerme un test de aliento por mi cuenta?

Se venden, pero las guías recomiendan hacerlo solo en personas con síntomas y en situaciones concretas, y su interpretación tiene trampas. Lo razonable es que lo indique y lo valore tu médico.

¿La dieta baja en FODMAP cura el SIBO?

No hay pruebas de que lo haga. Es una dieta con evidencia para el colon irritable, que puede ayudar con los síntomas de forma temporal y siempre con reintroducción posterior.

¿Sirven los probióticos?

La evidencia en el SIBO todavía es limitada. Coméntalo con tu médico antes de tomarlos, sobre todo si estás en tratamiento.

¿Y los suplementos «antimicrobianos» o los aceites esenciales?

No sustituyen al tratamiento médico y pueden interactuar con otros fármacos. Antes de tomar cualquier suplemento, consúltalo con tu médico o tu farmacéutico.

¿El SIBO puede volver?

Sí, sobre todo si la causa de fondo sigue presente. Por eso tu médico busca esa causa, y el seguimiento importa tanto como el primer tratamiento.

Si tomas protectores de estómago por reflujo, quizá te interese también el artículo sobre reflujo gastroesofágico.

Sobre el autorOnésimo Rueda es estudiante de Técnico Superior en Dietética y miembro de la Asociación Nacional de Dietistas, ASNADI. Escribe en Sirius Nutrición artículos divulgativos con fuentes enlazadas. Este contenido no sustituye la valoración de tu médico.

Fuentes

  1. Pimentel M, Saad RJ, Long MD, Rao SSC. ACG clinical guideline: small intestinal bacterial overgrowth. Am J Gastroenterol 2020;115(2):165-178. DOI
  2. Quigley EMM, Murray JA, Pimentel M. AGA clinical practice update on small intestinal bacterial overgrowth: expert review. Gastroenterology 2020;159(4):1526-1532. DOI
  3. Rezaie A et al. Hydrogen and methane-based breath testing in gastrointestinal disorders: the North American consensus. Am J Gastroenterol 2017;112(5):775-784. DOI
  4. Hammer HF et al. European guideline on indications, performance, and clinical impact of hydrogen and methane breath tests in adult and pediatric patients. United European Gastroenterol J 2022;10(1):15-40. DOI
  5. Pimentel M et al. A 14-day elemental diet is highly effective in normalizing the lactulose breath test. Dig Dis Sci 2004;49(1):73-77. DOI
  6. Souza C, Rocha R, Cotrim HP. Diet and intestinal bacterial overgrowth: is there evidence? World J Clin Cases 2022;10(15):4713-4716. DOI
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