Gastritis y dispepsia: qué comer y por qué la causa importa más que la dieta
«Tengo gastritis» es una frase que se oye mucho. Pero detrás puede haber cosas muy distintas: una infección por Helicobacter pylori, el efecto de algún medicamento, una gastritis autoinmune o una dispepsia funcional sin lesión. La dieta ayuda con los síntomas, pero lo que de verdad cambia el pronóstico es identificar la causa.
- La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago; el diagnóstico y la causa los establece tu médico.
- Si hay Helicobacter pylori, se trata con antibióticos: ninguna dieta lo elimina.
- No hay una «dieta para la gastritis» con evidencia sólida. En la dispepsia, la grasa, el trigo y la cafeína se asocian a más síntomas en algunas personas.
- La gastritis autoinmune puede causar déficit de vitamina B12 y de hierro, que trata tu médico.
Gastritis o dispepsia: no siempre es lo mismo
En sentido estricto, la gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago que se confirma con una endoscopia y una biopsia. En el lenguaje de la calle, en cambio, «gastritis» se usa para cualquier molestia en la parte alta del abdomen: ardor, pesadez, llenarse enseguida o dolor después de comer. Eso, en medicina, se llama dispepsia.
Cuando el médico estudia una dispepsia y no encuentra ninguna lesión, se habla de dispepsia funcional.2 Es muy frecuente y tiene un manejo distinto al de una gastritis por infección.
Helicobacter pylori: la causa que hay que buscar
Helicobacter pylori es una bacteria que infecta el estómago y causa gastritis. El último gran consenso internacional, conocido como Maastricht VI, la reconoce formalmente como una enfermedad infecciosa y recomienda, en principio, tratar a todas las personas infectadas.1 Su tratamiento forma parte también de la prevención del cáncer gástrico y de otras complicaciones.1
El tratamiento combina antibióticos y protectores de estómago durante unos días, y lo pauta tu médico. Como la resistencia a los antibióticos no deja de aumentar,1 es fundamental tomarlo completo y exactamente como te lo indiquen, aunque te encuentres mejor antes de terminarlo.
La gastritis autoinmune
Es una forma de gastritis en la que el propio sistema inmunitario destruye las células del estómago que fabrican el ácido y el factor intrínseco, una sustancia imprescindible para absorber la vitamina B12. Por eso puede provocar déficit de hierro y de vitamina B12, la llamada anemia perniciosa, y de otros micronutrientes.3
Su diagnóstico se retrasa a menudo porque puede dar síntomas muy variados, no solo digestivos. El tratamiento incluye la suplementación de los micronutrientes que falten y un seguimiento con endoscopias que decide el especialista.3
Qué dice la evidencia sobre la dieta
A pesar de las listas de «alimentos prohibidos» que circulan, la evidencia sobre dieta y molestias de estómago es limitada. Una revisión sistemática sobre alimentación y dispepsia funcional, con 16 estudios, encontró:4
Todos los estudios que lo midieron relacionaron la grasa de la dieta con los síntomas.
Los alimentos con trigo se implicaron en los síntomas, y en dos, la retirada del gluten los redujo.
La cafeína se asoció a síntomas; la relación con el alcohol fue incierta.
Los propios autores piden ensayos aleatorizados para confirmar estos hallazgos.4 La lectura prudente es esta: no hay alimentos prohibidos para todo el mundo, pero sí algunos que, en ciertas personas, empeoran los síntomas y que conviene probar a reducir.
La sal, a largo plazo
Hay un aspecto de la dieta que importa más allá de las molestias. Un metaanálisis de estudios prospectivos, con más de 268.000 personas, encontró que un consumo alto de sal se asocia a más riesgo de cáncer gástrico, un 68 % más frente al consumo bajo, y que el riesgo crece a medida que aumenta la sal. La asociación fue más fuerte en población japonesa, con una dieta muy rica en alimentos salados.5 Reducir la sal y los alimentos muy salados es, además, bueno para la tensión arterial: lo explico en el artículo sobre hipertensión.
Pautas prácticas
| Pauta | Por qué |
|---|---|
| Comidas menos copiosas, repartidas en el día | La dispepsia se caracteriza por saciedad precoz y pesadez después de comer.4 |
| Menos grasa en cada comida: fritos, embutidos, salsas, bollería | La grasa se asoció a los síntomas en todos los estudios que la midieron.4 |
| Observar el café y otras bebidas con cafeína | Se asocian a síntomas en algunas personas.4 Si te sientan mal, redúcelos. |
| Un registro de comidas y síntomas durante dos semanas | Ayuda a ver qué te afecta a ti, en lugar de seguir listas genéricas. |
| Menos sal y alimentos muy salados | Por el estómago a largo plazo y por la tensión arterial.5 |
| Revisar la medicación con tu médico | Algunos fármacos, como los antiinflamatorios, pueden irritar el estómago. No los dejes ni los cambies por tu cuenta. |
Cómo preparar la consulta
Llevar la información ordenada ayuda a tu médico a decidir qué pruebas necesitas:
- Desde cuándo tienes las molestias, cómo son (ardor, pesadez, saciedad rápida, dolor) y con qué se relacionan.
- Toda la medicación que tomas, incluidos los antiinflamatorios, la aspirina y los suplementos, aunque sean de venta libre.
- Si tienes familiares con cáncer de estómago o si pasaste tu infancia en un país con mucho cáncer gástrico: la guía de dispepsia los considera factores de mayor riesgo, que pueden adelantar la endoscopia.2
- Si te han tratado antes de Helicobacter pylori y con qué resultado.
- Un registro de comidas y síntomas, si lo has hecho.
Un día de ejemplo
Orientativo, para molestias de estómago leves ya estudiadas por tu médico: comidas menos copiosas, menos grasas y repartidas.
| Momento | Ejemplo |
|---|---|
| Desayuno | Tostada de pan con aceite de oliva virgen extra y tomate, y una infusión o un café suave si lo toleras. |
| Media mañana | Yogur natural o una pieza de fruta. |
| Comida | Arroz con verduras y pollo a la plancha, en una ración moderada. |
| Merienda | Fruta o un bocadillo pequeño de queso fresco. |
| Cena | Merluza al horno con patata y calabacín, sin salsas grasas. |
En resumen
- «Gastritis» se usa para cosas distintas: tu médico establece si hay gastritis, dispepsia funcional u otra causa.
- Helicobacter pylori se trata con antibióticos, completos y como te los paute tu médico.
- La gastritis autoinmune puede causar déficit de B12 y hierro, que corrige el médico.
- En la dieta: comidas menos copiosas y grasas, observar la cafeína, menos sal y un registro de lo que te sienta mal.
Preguntas frecuentes
¿La leche alivia la gastritis?
No cura la gastritis ni elimina su causa. Si la toleras bien, puede formar parte de tu dieta normal, como cualquier otro alimento.
¿Tengo que dejar el café?
No necesariamente. La cafeína se asocia a síntomas en algunas personas con dispepsia. Si notas que te sienta mal, redúcelo o prueba a tomarlo con comida.
¿El picante empeora la gastritis?
No hay motivo para prohibirlo a todo el mundo, pero en algunas personas aumenta las molestias. Guíate por tu tolerancia y, si te sienta mal, redúcelo.
¿Puedo curar el Helicobacter con ajo, miel o probióticos?
No. Ningún alimento ni suplemento ha demostrado eliminarlo. El tratamiento es con antibióticos pautados por tu médico; si quieres tomar algo más durante el tratamiento, consúltalo con él.
¿Hay que seguir una dieta blanda para siempre?
No. Las dietas muy restrictivas durante mucho tiempo empobrecen la alimentación. Lo sensato es ajustar lo que te sienta mal y mantener una dieta variada.
Si además tienes ardor que sube hacia el pecho, puede que te interese el artículo sobre reflujo gastroesofágico.
Fuentes
- Malfertheiner P et al. Management of Helicobacter pylori infection: the Maastricht VI/Florence consensus report. Gut 2022;71(9):1724-1762. DOI
- Moayyedi P et al. ACG and CAG clinical guideline: management of dyspepsia. Am J Gastroenterol 2017;112(7):988-1013. DOI
- Lenti MV et al. Autoimmune gastritis. Nat Rev Dis Primers 2020;6(1):56. DOI
- Duncanson KR, Talley NJ, Walker MM, Burrows TL. Food and functional dyspepsia: a systematic review. J Hum Nutr Diet 2018;31(3):390-407. DOI
- D’Elia L, Rossi G, Ippolito R, Cappuccio FP, Strazzullo P. Habitual salt intake and risk of gastric cancer: a meta-analysis of prospective studies. Clin Nutr 2012;31(4):489-498. DOI
